Este verano 2020 es atípico por una infinidad de razones, sin embargo el calor es un factor común en cada periodo estival. La diferencia es la presencia de competiciones en estas fechas, y en territorios tan calurosos como el trazado de Jerez, en el que se ha competido en condiciones infernales.
A simple vista somos capaces de afirmar que dichas condiciones afectan negativamente al rendimiento, no únicamente para el físico de los pilotos sino también para las monturas, sin embargo hay grandes avances en los estudios enfocados a adaptar al cuerpo del deportista a estas condiciones, más enfocados al atletismo y ciclismo cuyas competiciones si se suelen celebrar regularmente en estas situaciones, y que por tanto podremos aplicar.

¿CÓMO NOS AFECTA EL CALOR?
- Aumenta la concentración de lactato, frecuencia cardiaca, ventilación pulmonar y percepción subjetiva de esfuerzo.
- Influye en diversos parámetros sanguíneos: hemoglobina, hematocrito, volumen plasmático, pérdida de peso y bajada de la osmoloridad de la orina.
Para mejorar el rendimiento ante esta situación, necesitaremos pasar por un periodo de adaptación al esfuerzo en condiciones de calor: ACLIMATACIÓN.

PAUTAS GENERALES DE LA ACLIMATACIÓN
- Son necesarios entrenamientos en condiciones de calor
- Hidratación pre,intra y post competición.
- El enfriamiento previo mejora el rendimiento.
CÓMO REALIZAR EL ENTRENAMIENTO
- Aumento progresivo del entrenamiento por encima del 50% VO2 Max.
- Control del peso, no se debe perder más del 6% en una sesión.
- Ingerir líquidos con carbohidratos para limitar la perdida de sales sobre todo sodio (Na).
- El periodo mínimo para conseguir los efectos positivos de la adaptación oscila entre los 7 y los 15 días, por lo que en un periodo de tiempo menor no sería efectivo.

ENCAJAR LA ADAPTACIÓN CON EL CALENDARIO
En muchas ocasiones las semanas previas a la competición son difícilmente compatibles con dichas adaptaciones, por tanto existe la posibilidad de realizarse en un periodo separado de la competición, y mantener las adaptaciones conseguidas con sesiones de recuerdo cada 8-10 días.
Sin sesiones de recuerdo, las adaptaciones conseguidas pierden sus efectos a partir de las 4 semanas.
EJEMPLO DE PROTOCOLO
- 1 mes antes de la competición realizar una aclimatación de entre 15 y 20 días, con entrenamientos progresivos por encima del 50% del VO2 max, a una temperatura lo más similar posible a la de competición, así como la humedad relativa en competición.
- Realizar sesiones distanciadas de recuerdo, integradas dentro de una puesta a punto específica para la competición que permita al piloto alcanzar su pico de rendimiento en la fecha establecida.
- El día de la competición, realizar un enfriamiento previo de 20 minutos a unos 19ºC aproximadamente, lo cual espera obtener entre un 2 y un 4% de mejora del rendimiento.
- Hidratación antes y después de la competición, con una mezcla de agua con HC entre el 6 y el 8% (estudiar uso del camelback en función de la duración de la prueba).
EFECTOS NEGATIVOS EN EL RENDIMIENTO
Sin embargo los entrenamientos en estas condiciones tienen que ser programados y ejecutados con precisión, a que una carga excesiva de entrenamiento provoca efectos completamente contrarios a los deseados:
Por ejemplo, en un estudio en el que se recreó un entrenamiento en condiciones de calor de 30’ en cinta con un esfuerzo máximo los resultados fueron los siguientes:
- Disminución de la producción de lactato un 30%.
- Aumento de la frecuencia cardiaca un 5%.
- La deshidratación provoca bajadas de rendimiento también en el sistema neuromuscular, lo cual provoca variaciones en la técnica. Este factor debe de ser controlado, y limitar al máximo las repeticiones o tiempo de entrenamiento en el que la técnica está modificada.
EN MUJERES
Debemos considerar notable diferencia en la respuesta ante el calor entre hombres y mujeres. En el caso de ellas:
- Las mujeres sudan menos y más tarde, porque utilizan más los mecanismos circulatorios de disipación del calor.
- Los hombres utilizan más la sudoración.
Por tanto no nos debemos basar en la sudoración para medir la intensidad del entrenamiento o la deshidratación de la deportista.




