En un primer lugar debemos empezar definiendo lo que es el entrenamiento cardiovascular. Sabemos que es un tipo de estímulo que nos provoca fatiga normalmente centralizada, y que pretende desarrollar nuestra capacidad cardiaca y pulmonar, mejorando la forma en la que nuestro cuerpo utiliza los sustratos energéticos para proporcionarnos la energía necesaria en esfuerzos prolongados.
Ahora bien, normalmente asociamos este trabajo únicamente a salir a correr o en bici, durante largos periodos de tiempo y distancias (o lo que el cuerpo aguante), y a un ritmo lo más constante posible. Éste es un único tipo de entrenamiento cardiovascular dentro de los múltiples que hay, denominado cardio extensivo de larga duración.
Es cierto que nos aporta esta mejora en la capacidad cardiorrespiratoria para soportar esfuerzos prolongados en el tiempo, y que si medimos correctamente las variables y las asimilamos lo máximo posible a las de competición o encima de la moto, nos puede aportar grandes resultados en términos de resistencia. Sin embargo tiene dos grandes puntos negativos:
- REDUCE LA MASA MUSCULAR: La sensación de cansancio en los grupos musculares trabajados o incluso la aparición de agujetas, no implica que la musculatura se esté desarrollando. Es más, se produce todo lo contrario, debido en parte a que ante la falta de sustratos de carbohidratos o grasas, se utilizan las reservas de proteína como fuente energética. Y es además notable en la musculatura que no está implicada, lo cual nos provoca un grave problema para los pilotos si no lo solucionamos.
- INTERFIERE CON EL ENTRNAMIENTO DE FUERZA: Vale, entonces combino mi entrenamiento en bici o running con un circuito de fuerza y fin del problema.
Pues desgraciadamente no es tan sencillo. El entrenamiento de resistencia produce una inhibición muscular a la hora de realizar trabajos de fuerza, y sobre todo ante los estímulos necesarios para la ganancia de masa muscular, que son los que nos interesarían en este caso para evitar dicha pérdida.
Ante estos dos problemas se hace más que evidente la necesidad de una correcta planificación en el entrenamiento de los pilotos. El trabajo por bloques nos facilita en parte esta labor, desarrollando las capacidades por separado, mientras mantenemos las demás en niveles estables. Además, con una correcta planificación evitamos trabajar simultáneamente las capacidades con relación negativa y sí las que tienen una relación positiva, y se beneficia el trabajo de uno del otro.
Y DE UNA FORMA SENCILLA, ¿CÓMO IMPLEMENTO MI ENTRENAMIENTO EN BICI?
Ahora bien, en el caso de no disponer de una planificación completa, unos simples consejos nos permitirán limitar los inconvenientes comentados.
- Separar las sesiones de fuerza de las de resistencia, ya sea haciendo doble sesión mañana y tarde, o en días alternos si el estímulo que necesitamos es suficiente.
- Si es necesario por falta de tiempo realizar las dos sesiones de forma continuada, el entrenamiento de fuerza se realizará previo al de resistencia. De esta forma la principal inhibición que es la del desarrollo de la fuerza ante el trabajo de resistencia, la evitamos.
- Trabaja diferentes grupos musculares en la sesión de fuerza que en la de resistencia. Por ejemplo, el día que realizar fuerza de tren inferior, utilizaríamos un remoergómetro (máquina cardiovascular de remo).
- Controla ligeramente si tu ingesta de proteína es la correcta, y realiza una buena alimentación de hidratos y grasas en las semanas de más carga de este trabajo extensivo para evitar dicha degradación muscular.



